viernes, 20 de noviembre de 2020

Vivir💫

 Cuando estás al punto de perder a alguien, de no querer soltarle la mano y pedir al cielo que se quede para siempre con vos, ahí, en ese momento empezás a aprender a vivir. 

A que la vida es ahora, ya, que mañana no sabes si vas a seguir acá, hacer todo lo que te gusta, disfrutar el día a día, vas a comenzar a vivir. 

Si, van a aparecer chubascos, pero van a pasar, porque siempre después de cada tormenta sale el sol, pero también, esos momentos malos, son necesarios, con ellos se aprende, y mucho.

Amor

 Siempre fui una mina que eligió creer en el amor, en el sentimiento más maravilloso que se pueden tener dos personas. En la energía que se forma cuando dos personas de aman, cuando se miran y todo alrededor gira. 

Muchas personas me dicen que no creen en el amor, o que les parece algo patético, pero para mí, creer eso es patético, incluso me suena un poco cobarde no animarse a amar, a sentir. No les voy a negar que aveces amar duele, porque si, duele muchísimo cuando no es recíproco, cuando una de esas dos personas ama más, duele, y mucho, pero se cura, con amor, demasiadas veces con amor propio.  También, es muy importante, antes de amar a un otro, amarse a sí mismo, respetarse, valorarse, cuidarse, porque si no te amas a vos, es imposible que otra persona lo haga. 

El amor es libre, no existen edades, no existen estereotipos, no existen limitaciones, no existe la distancia.

Tiempo de cambios

 Tiempo de cambios

Vendrán tiempos mejores, frase muy escuchada, los domingos en familia, con olor a asado, y conversaciones que terminaban en esas palabras. Ahora, hoy, no están más esos domingos, ni tampoco la frase. Estamos con miedo, desamparados. En tiempos de cambios. Donde cautiva la incertidumbre sobre el fin del misterio. 
Siento que nos estamos destruyendo poco a poco. Nos estamos matando, por ser egoístas. Siempre pensando en nosotros mismos, mirando solo nuestro mundo. Pareciera que cada uno está dentro de una jaula, donde sólo se ve a si mismo. Ojalá que nos demos cuenta del desastre que causamos y seguimos causando. 
Me da tristeza salir a la calle. Barbijos, distancias, humo, no hay sonrisas, miradas deshidratadas, una sociedad desencantada. Miro a la gente que pasa e imagino su vida en estos días. Veo a una abuela de unos sesenta años, la veo en un sillón, tejiendo un chaleco para su nieta que nació en el comienzo de esta pandemia, veo a un niño, en una cocina, haciendo una torta para su cumpleaños número seis, mientras le cantan el feliz cumpleaños a través de una pantalla, veo a una adolescente, con mirada perdida, en su habitación, a la madrugada, llorando desconsoladamente mientras mira una foto con sus amigas. 
Todavía trato de sobrellevar toda esta locura, tratando de agarrar esos pedazos de esperanzas que se escapan. Pienso en la emoción de esa abuela cuando tenga en sus brazos a su nieta, pienso en la alegría de esa adolescente cuando abrace a sus amigas, pienso en todas esas posibilidades y me dan fe de que todo esto, va a pasar, ya vendrán tiempos mejores.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Allegra06

Hola, soy Allegra, me gusta escribir textos que se me vienen a la mente. Espero que les guste.